ISSN: 1139-8736
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4.4.1 La distancia referencial

Un factor importante que influye en la predecibilidad de un referente es, como demuestra Givón (1988) en su artículo a base de un análisis de varias lenguas, la distancia entre la mención anterior del referente y la presente; un referente es menos predecible si la distancia entre la mención anterior y la presente es más grande, en cuyo caso tiende a anteponerse más.

En caso del PA podríamos postular una correlación entre la distancia del PA y su referente en el contexto anterior por una parte y la posición del PA por otra parte. Es de esperar que cuanto más grande sea la distancia entre los dos, tanto más se tiende a anteponer el PA porque, si el PA ocupa una posición marcada, llamará más la atención del oyente, atención que hace falta para identificar correctamente el referente del PA.

El concepto de distancia referencial se puede cuantificar de manera relativamente fácil, si se toma el número de palabras que separan el PA y su referente como instrumento de medición.1 Aquí abajo ponemos dos ejemplos, a modo de ilustración, en los que la distancia entre el PA y su referente es relativamente grande, de > 5 palabras (ejemplo (2)), y relativamente pequeño, es decir, de dos palabras (no contando el verbo) (ejemplo (3)). Para mayor claridad, en los dos ejemplos los referentes están en negrita.

(2) Visco Sarra .c. e .xxviij. annos e murio en Carta[r]ba, essa es Ebron. Veno Abraam e planniola mucho e compro la cueva de fijos de Et, como vos dixiemos, e alli la soterro. (Fazienda, p. 46, l. 17)
(3) Quando movio Jacob por Seyr, bendixol so padre Ysaach e dixol: ... (Fazienda, p. 48, l. 25)

Para el cálculo de la tabla 4.10 se han tomado en cuenta las formas en l-, salvo los casos de lo neutro, ya que, a pesar de que se puede identificar el referente del PA, el referente no suele ser un solo constituyente lingüístico, sino toda una frase o un concepto más abstracto. De ahí que sea difícil calcular el número de palabras que separan lo y su referente.2 Se ha tomado como referente del PA la última mención (por medio de un sustantivo o pronombre personal tónico) antes del PA y se han calculado todas las palabras (en los textos separadas por un espacio en blanco) entre los dos, no tomando en cuenta el verbo como palabra en caso de posposición del PA.

Tabla 4.10: % de anteposición (frente a posposición) del PA (formas en l-) en las categorías 9 a 13 de las oraciones principales y número de palabras que separa el PA de su referente

número de palabras % (N/tot.) Fazienda Crónica Sumas
0 0% (1) 0% (1) 0% (4)
1 0% (25) 0% (10) 0% (13)
2 0% (4) 25% (1/4) 50% (1/2)
3 25% (1/4) 0% (4) 0% (3)
4 0% (10) 0% (3) -
5 0% (2) 20% (1/5) 0% (2)
> 5 9% (4/44) 13% (8/61) 14% (4/28)

De acuerdo con lo que Givón (1988) encontraba en varias lenguas acerca de la distancia referencial y la posición de un constituyente, la tabla 4.10 muestra que la distancia entre el PA y su referente favorece la anteposición de aquél. Con una separación de < 5 palabras en los tres textos los PAs no suelen anteponerse al verbo; salvo algunas excepciones, que discutiremos más en detalle aquí abajo, para los tres textos los porcentajes de anteposición son del 0%. Con cinco palabras de distancia se registra la anteposición en Crónica (20%), aunque el porcentaje está basado en pocos ejemplos, en tanto que cuando el PA y su referente están separados por > 5 palabras los tres textos muestran anteposición, el 9%, el 13% y el 14% respectivamente. Es verdad que a una escala de cien dichos porcentajes son relativamente bajos, pero si tomamos en cuenta los correspondientes porcentajes generales de anteposición (formas en l-, salvo lo neutro) en el conjunto de las categorías 9 a 13, para Fazienda el 6% (5/90), para Crónica el 11% (10/88) y para Sumas el 10% (5/52), vemos que éstos también son muy bajos, es decir que en las categorías 9 a 13 la anteposición en general no es muy frecuente. En vista de esto no es de extrañar que los porcentajes de la tabla 4.10 en términos absolutos también sean bajos.

Los resultados de la tabla 4.10 que más pueden sorprendernos, son en Fazienda un caso de anteposición con tres palabras de distancia que constituye un 25% en esa categoría (véase el ejemplo (4) aquí abajo), en Crónica un caso de anteposición con dos palabras de distancia (constituyendo el 25% en esa categoría) (ejemplo (5) aquí abajo) y en Sumas un caso de anteposición con dos palabras de distancia (constituyendo el 50% en esa categoría) (ejemplo (6) aquí abajo). Si bien en dichos casos los porcentajes están basados en pocos ejemplos en total, vale la pena mirar más en detalle los contextos implicados.

(4) Ally es Val de lacrimarum, e por essol dizen Valle Lacrimarum que ally ploro Adam asso fijo Abel luengos tienpos. (Fazienda, p. 44, l. 9)
(5) ..., e uiniengela pedir reyes y altos onmes dotras tierras, lo uno por ques era ella muy fermosa e muy sesuda, lo al por ques auie afincar el regno a ella. E muchos la uinieron pedir con qui ella non quiso casar, ... (Crónica, p. 11, l. 21 (b))
(6) E sabiendo de Yonico commo era vn muy grande sabidor de la arte de las estrellas fuese para el, e tanto lo sopo seruyr e cobrar la voluntad que lo ouo de ensennar lo que el sabia. (Sumas, p. 68, l. 15)

En los ejemplos (5) y (6) hemos tomado como referente del PA los pronombres personales tónicos ella y el. Sin embargo, ellos mismos, como los PAs, son términos con un valor descriptivo relativamente bajo, funcionando como indicadores deícticos o anafóricos de sus referentes (cf. Dik 1989: 130). El sustantivo que expresa la entidad en cuestión (su fija, en una oración anterior a la presentada en (5), Yonico en (6)) en los dos casos está separado del PA y del pronombre personal tónico por > 5 palabras, o sea, que el verdadero referente se puede considerar relativamente poco predecible, que puede ser motivo para colocar el PA delante del verbo.

En cambio, tal razonamiento no vale para el ejemplo (4), donde, por el momento, no tenemos ninguna explicación para la anteposición del PA. Sin embargo, lo que podría haber influido en la decisión de anteponer el PA es el hecho de que el PA l, en vez de referirse al SN Val de lacrimarum, también pueda referirse a un lugar cerca de Hebrón donde mató Caín a su hermano Abel, que luego llegó a llamarse Valle Lacrimarum, según nos explica el texto. Este lugar no se menciona explícitamente en el contexto anterior, sino que se refiere a él por medio del término «delant Ebron».3 En tal caso la identificación del referente del PA l no sería tan fácil y requeriría la atención especial del oyente, lo cual se logra con la anteposición del PA.

En base a los resultados de la tabla 4.10 podemos concluir que, de acuerdo con los resultados del análisis de Givón (1988) para varias otras lenguas, en el español antiguo la predecibilidad del referente, por lo que se refiere a la distancia entre el PA y su referente, favorece la anteposición del PA. Sólo si la distancia referencial es de cinco palabras o más el PA se antepone al verbo. Los casos de anteposición del PA en las categorías de 0 a 4 palabras son escasos y, como hemos visto al tratarlos más en detalle, en dos de ellos suele haber un motivo específico para la anteposición del PA. Esto, sin embargo, no quiere decir que con una distancia de cinco palabras o más el PA siempre se ponga delante del verbo, ya que, como se puede ver en la tabla 4.10, la mayor parte de los ejemplos con dicha distancia sigue mostrando posposición del PA. Por lo tanto, la distancia referencial se puede considerar un factor que favorece la anteposición, sin que la requiera u obligue a ella.4


NOTAS

1 Givón (1988: 248) mide la distancia referencial calculando el número de cláusulas entre la presente mención del referente y la anterior.

2 Se han excluido los ejemplos de dos PAs, ya que en tales casos tenemos que tomar en cuenta dos distancias referenciales. Asimismo, en el corpus hay algunos ejemplos en los que el referente se menciona después del PA, como es el caso en:

A cabo de .iii. meses dixieronle a Juda que su nuera Tamar era pren[n]ada. (Fazienda, p. 52, l. 14)

Estos ejemplos también han quedado excluidos del cálculo.

3 Se podría considerar el PA l incluso como un caso átono del pronombre neutro ello (cf. el esquema 1.1b del apartado 1.2). Recuérdese que el PA neutro se ha excluido de la tabla 4.10, justamente porque su referente no suele ser un solo constituyente lingüístico y, por ello, es difícil calcular el número de palabras que separan dicho PA y su referente.

4 No hay que olvidar que Givón (1988) sólo habla de tendencias al observar que la información más predecible suele moverse hacia la derecha, en tanto que la información menos predecible suele moverse hacia la izquierda; no se trata de correspondencias absolutas.

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