Estudios de Lingüística del Español (ELiEs)
Cortesía y descortesía: teoría y praxis de un sistema de significación / Alexandra Álvarez Muro


5. Estrategias de la cortesía

En efecto, no bien apareció Mercedes a contraluz en el umbral
de la puerta, cuando Abuelita se puso majestuosamente de pie,
salió a su encuentro, la aguardó un segundo en el centro del
salón, justo bajo la araña, y entonces, allí, sonreída, tal cual si
nada hubiese ocurrido nunca entre ellas, borró en un trazo
firme todo el pasado, al abrazarla diciendo con una elegancia
digna de Fray Luis de León:
-¡Siempre tan linda, Mercedes!
Teresa de la Parra. Ifigenia

Después de explorar el discurso de la cortesía en sus formas elementales y la construcción del sujeto cortés, veremos cómo se manifiesta la cortesía en el lenguaje cotidiano. En el uso, la cortesía se manifiesta a través de la modalidad, que a su vez expresa la subjetividad en el lenguaje: hablamos de subjetividad porque la modalidad remite a la relación del locutor con su mensaje o con su interlocutor o interlocutores y viene a conformar el sentido del enunciado. Según García y Tordesillas (2001:92),

Expresión de la subjetividad en el lenguaje, la modalidad es constitutiva del sentido de todo enunciado: aún el menos modalizado contiene en efecto un cierto tipo de modalidad. Es lo que ocurre, por ejemplo, en enunciados del tipo Los triángulos tienen tres lados, Colón llegó a América en 1492, que evidencian una perspectiva implícita del sujeto y cuya modalidad, asertiva o incluso solo constatativa en estos casos, aparece manifestada por la presencia del verbo en indicativo.

La modalidad afecta tanto al decir como a lo dicho; en otras palabras, afecta tanto el enunciado como la enunciación. Cuando la modalidad afecta al enunciado precisa la manera en que el locutor sitúa su enunciado. Cuando afecta a la enunciación, hace referencia a la relación interpersonal y social con sus interlocutores. García y Tordesillas (2001) ilustran la diferencia entre estos dos tipos de modalidad con los enunciados Juan habló sinceramente y Sinceramente, el amarillo te queda mal. En el primero el adverbio es un circunstancial que modifica al verbo hablar, mientras que en el segundo es el locutor quien habla con sinceridad.

En cuanto a la modalización del enunciado, la clasificación más conocida es la de la lógica, que distingue entre las modalidades aléticas, referidas a la verdad; las modalidades epistémicas, referidas al saber, y las modalidades deónticas, referidas al deber. Así el locutor puede presentar su enunciado como algo necesario, contingente, posible o imposible; o bien como algo seguro, dudoso, probable o excluido: o finalmente como algo obligatorio, facultativo, permitido o prohibido, respectivamente (García y Tordesillas 2001: 106-7)

En cuando a la modalización de la enunciación, el enunciador puede influir sobre el comportamiento de su interlocutor, según formule su enunciado como: a. interrogación, para elicitar una respuesta por parte del receptor; b. intimación, con el fin suscitar una acción por parte del otro; c. aserción, para comunicar una certeza.

La modalización que afecta a la cortesía es de dos tipos, la minimización y la maximización. La primera corresponde a la cortesía negativa, porque se trata de la modalización de la intimación, es decir del imperativo o del vocativo y se busca la manipulación de las acciones y creencias del receptor. Esta modalización se manifiesta en las estrategias atenuadoras o minimizadoras del poder personal.

Por otra parte, también puede manifestarse la modalización a través de la afectividad usada para halagar al otro y, la hipérbole, al exagerar una circunstancia, o aumentar excesivamente aquello de lo que se habla. Las siguientes formas corteses son maximizadoras: "eso fue fantástico" o "yo mismo no habría podido hacerlo mejor" (Fraser 1980: 346). En todas se especula con la cantidad de emoción transmitida, de manera que el otro se sienta complacido, cuando menos, con las expresiones del locutor.

En esta sección trataremos del uso de la cortesía; nos referiremos a las estrategias que utilizan los hablantes para moverse dentro de este marco. El primer capítulo de esta sección se refiere principalmente a dos estrategias: a la atenuación, estrategia de la cortesía negativa, y a la emotividad, generalmente conocida como amabilidad, relacionada con la cortesía positiva. El segundo capítulo de esta sección se refiere a las estructuras más corrientes de la cortesía.





Estudios de Lingüística del Español (ELiEs), vol. 25 (2007)   
 ISSN: 1139-8736